Hablamos de integración, pero casi siempre pensamos que son las otras personas las que tienen que integrarse, sin darnos cuenta de que de nuestra parte tiene que haber un gran trabajo que favorezca esa integración, esa diversidad sana y positiva, esa convivencia…
Eso estaba pensando yo estos días, y preguntándome qué es lo que podía hacer yo para favorecer esa integración, se me ocurrió una gran idea.. Sí, señor! Voy a aprender ARABE. Es un pequeñito gesto, con el que además no llego a todos los colectivos, pero por algo se empieza…
Así que ni corta ni perezosa, ya han comenzado mis clases, con compañer@s de trabajo… Y me parece muuuuuy complicado… la escritura, la pronunciación, las vocales.. Y yo pensando que con saber sucram y salam tenía medio trabajo hecho..
Pero no cejaré en mi empeño, y chapurrearé árabe…
Y para que os hagáis una pequeñita idea de la riqueza de este idioma singular, mirad este video y os haréis a la idea… Tened en cuenta que esto es para un nivel más avanzado…